Viendo al Madrid jugar al fútbol, al menos en estos últimos encuentros, o más bien desde la derrota y el empate de Levante y Racing respectivamente, uno puede darse cuenta de que nos encontramos ante una buena retahíla de pilares muy positivos de cara a esta temporada--aunque algunos puntos sean obvios:
1.- El tiempo. Está más que claro que conforme pase el tiempo, los meses vayan muriendo y Mourinho siga estando en el banquillo del Madrid y continúe habituando métodos varios de entrenamiento, nuevas estructuras tácticas y más conjunción entre sus hombres, el Real Madrid adquirirá más experiencia, se hará más piña y las ansias y el hambre por conseguir objetivos que desde hace años no se consiguen, terminen consolidando un proyeco ilusionante, sólido y de buenas expectativas.
2.- La consistencia del equipo desde atrás. Empezando por la entrada de Sergio Ramos en su posición de central, que da una versatilidad mayor a la hora de sacar la pelota y por supuesto, más seriedad y agresividad en el centro de la zaga defensiva del equipo merengue. Todos los hombres que se encuentran alrededor del sevillano se ven beneficiados con esa posición. Todo el mundo habla de que Xavi Hernández hace mejores al resto de sus compañeros. No voy a cuestionar semejante verdad, pero no es menos cierto que también lo hace Sergio Ramos cuando se encuentra jugando de central. Se le da mayor coherencia a la salida del balón y esta cuestión le viene de lujo a los dos pivotes del centro del campo, sobre todo a Xabi Alonso, que ahora se tiene que preocupar menos de retrasar en ocasiones mucho su posición para sacar el balón y afianzar objetivos en proporcionar balones oxigenados a Cristiano Ronado, Di María o realizar sus más que típicos --pero no menos excelsos-- balones diagonales cogiendo las espaldas de los defensas contrarios. Ramos suele ayudar bastante a los laterales cuando estos tienen problemas y otorga una notoriedad por alto que también es digna de mención.
3.- La progresión de Marcelo. El brasileño está siendo más recatado en sus labores ofensivas, no ofreciéndose tanto como en la primera temporada, aunque no deja de deleitarnos con su juego asociativo con Ronaldo y en cambio, ha mostrado más seriedad en su componente de contención y/o defensiva. Eso hace que como decía en el párrafo anterior, la consistencia del Madrid en líneas de atrás esté fuera de toda duda.
4.- Xabi Alonso como eje central del equipo. Qué decir que no hayamos visto del de Tolosa, que es el que de verdad otorga al Madrid de un estilo, de una seriedad, de un control exhaustivo en el centro del campo. Es él el que maneja este Madrid desde la sala de máquinas y es el que determina cómo ha de empezar la jugada. Y eso es lo más importante dentro de un equipo. Si a esto le añadimos que al corte es sensacional y que proporciona muchos estilos de juego, sobre todo en desplazamientos largos, ayudando y potenciando las virtudes ofensivas del equipo blanco, viendo la gran verticalidad que tiene sus hombres de ataque, todo se convierte en una gran sinfonía de juego, tanto a la contra como en transiciones rápidas y eléctricas.
5.- El cambio de Cristiano Ronaldo. No quiero dar a entender que el portugués haya mejorado en sus actitudes, gestos y demás--sigo pensando que cualquier futbolista tiene un grado de prepotencia siempre que juega y está en la élite, incluso el más tímido o apagado--, digo que su forma de juego dentro del esquema táctico del Madrid ha mejorado porque no está focalizando sus virtudes por encima del equipo, como sí que ocurría en ocasiones la temporada pasada, haciendo brillar su juego,--porque es un jugador espectacular-- por encima del compendio. El año pasado Cristiano se echaba el equipo a las espaldas y ganaba él solito los partidos, siempre gracias a la inestimable ayuda de Casillas... siempre decíamos, Cristiano Ronaldo y 10 más. Este año no es así, las sensaciones son distintas y Ronaldo se ve más como a un jugador dentro de la plantilla, del engranaje, único, irrepetible, pero uno más que conforma el estilo de juego de Mourinho. Aún así, sus cifras goleadoras, las que lleva por ahora, sin magníficas y sonrojan a más de uno.
6.- La vuelta de Kaká. No sé si del mejor Kaká, ese jugador rompedor del Milan, pero sí a un grandísimo Kaká que vuelve a sentirse importante dentro del equipo, que lleva la sonrisa en cualquier momento y que parece estar agradecido a todos por haberle dado la oportunidad de regresar. Según algunas informaciones Mourinho, al terminar la temporada, habló con el brasileño y parece que la buena disposición de Kaká por querer regresar ha sido el determinante de todo. Bueno, eso y que las lesiones ahora parecen respetarles.
7.- Higuían también vuelve. Si Kaká ha vuelto, no lo es menos la vuelta imponente del crack argentino. Esa lesión de espaldas le tuvo la temporada pasada el "coco" completamente comido. Incluso en los inicios de esta nueva campaña, tras la buena labor de Karim Benzemá, se veía con ciertas dudas el regreso de Higuaín al mismo nivel que antes de su lesión. Parece que las dudas de muchos están subsanadas.
8.- Cambios a nivel interior de club. Parece que ha habido algunas consignas dentro del club--además de lo de Valdano-- para intentar que la crispación patentes en algunos sectores deportivos y no deportivos, sobre todo de prensa, se apague un poquito. Las salidas en ruedas de prensa del entrenador del equipo blanco no son tan habituales y tampoco lo son sus dardos "envenedados" al eterno rival. Ahora sale también Karanka, Mourinho no suele entrar en según qué cosas, no suele caer en las provocaciones de ciertos periodistas, aunque algunos siguen estando en la labor de querer mediatizar y polemizar más de la cuenta, es lo que toca.
9.- Apoyo incondicional al proyecto por parte de todos. Butragueño en el programa Punto Pelota, de Intereconomía estableció que Mourinho tenía el apoyo del madridismo en torno al 93%--lo que es una bestialidad--. Esas encuestas--que todos los clubs hacen a nivel interno-- determinan no solamente el sentir del madridismo a pie de campo, en las salidas del equipo en el Bernabéu, por parte de aficionados, sino también de sectores más internos del club y también en madridistas de otras ciudades que han visto jugar a su equipo en otras ciudades (en las salidas del Madrid). Esto hace que el apoyo sea masivo y eso potencia la fuerza y el no al cambio de técnico que últimamente estaba muy de moda por Chamartín.
10.- El hambre por conseguir algo grande. Muchos años ansiando la esperada Copa de Europa, por ganar la Liga, por quitar del trono al Barça... eso tiene una continuación en el campo, y la presión ahora es mucho más feroz. Los partidos contra el Barça la temporada pasada llevaron a la sensación de que es posible ganarles, de que tácticamente se pueden hacer cosas, de que no existe un equipo imparable y que todo puede pasar en 90 minutos. Ahora se quiere resolver los partidos en los primeros tiempos, al menos en los últimos partidos que ha disputado los blancos, see han hecho incorporaciones, como las de Coentrao para generar algo más de fuerza en la polivalencia del juego o la de Sahin, para otorgar más coherencia y toque en el juego merengue--ya no solamente el Madrid juega a la contra, con Sahin las pretensiones eran también las de manejar el balón y controlar tiempos. Todo conlleva a que de una vez por todas se de un cambio de rumbo, se inicie un nuevo ciclo. ¿Se conseguirá? No se sabe, pero estos puntos que he señalado denotan que el Madrid se encuentra por el camino correcto.












